Puede olerse el hedor de la basura q surge de las montañas de despojos tras la inundación…
Ha crecido el arroyo, se ha llevado la dignidad… otra vez…
Podré contemplar nuevos amaneceres entre mis vecinos y kizas nunca dirigirles la palabra, así de unida está la comunidad hoy en dia… pero todos podemos sentir el mismo olor…
El de la miseria, el de la discriminación, el del olvido…
Muchas narices kieren elevarse mas allá del cielo, y se olvidan q nacimos en la misma tierra austral…
Muchas soberbias chocan… y los territorios se dividen en las mentes de los olvidados… la división de los sumisos… la guerra de los nadies… y se olvidan donde está el verdadero enemigo..
Jamás olio el hedor q nosotros olemos…. Jamás vio las montañas de despojos, jamás vivió una inundación…
El no sabe de dolor… y asi nos tiene
(texto de mi autoría, permitida su difusión)
